martes, 5 de enero de 2016

Panorama político en 2016.

Llevábamos ocho años sufriendo el gobierno del PP en Madrid cuando en las elecciones autonómicas del 2003 tuvimos la oportunidad de que el PSOE de Rafael Simancas junto a IU sumara la mayoría absoluta de 56 escaños. Pero bajo el auspicio gansteril de Esperanza Aguirre –ya demostrado- se promovió el transfuguismo de dos diputados del PSOE, hecho conocido como Tamayazo; no se pudo formar gobierno y se convocaron unas segundas elecciones autonómicas el 26 de octubre de 2003. El PSOE se convirtió en una jaula de grillos, un despropósito público que provocó que en esa segunda vuelta el PP consiguiera mayoría absoluta con 57 escaños, y la suma de PSOE e IU solo diera 54 escaños. Esperanza Aguirre fue la presidenta de la Comunidad de Madrid en la VII Legislatura. El Mal volvió a vencer y un manto de oscuridad cubrió a los madrileños durante otros doce largos años.

Iñaki Gabilondo hace un paralelismo con la situación actual: el PSOE ha tenido unos malos resultados en las últimas elecciones generales, ha perdido el apoyo en las grandes ciudades, el voto joven les resulta totalmente ajeno, solo mantiene Andalucía como gran granero de votos, el sorpasso de Podemos acecha inexorable y en vez de buscar soluciones tenemos de nuevo la jaula de grillos pública: Pedro Sánchez contra Susana Díaz. Luchas de poder. Eduardo Madina fuera de las listas de Madrid. Tomas Gómez y Carmona criticando sin ambages la gestión de Pedro. Unos buscando adelantar el comité Federal, otros afianzarse en el poder con segundas vueltas de investiduras propias o ajenas.

En Cataluña de nuevo la calma: la CUP sorprendiendo a propios y extraños se muestra fiel a su ideología, sí, esa cosa extraña que diferencia a un político de otro y que define tanto programas electorales como acuerdos de gobierno. Pues aquí tenemos una de las pocas decisiones coherentes que ha dado este país en los últimos años. Y si el ego de Artur Más sigue tan hinchado como su corrupción endémica tendremos una pausa a los problemas independentistas durante dos meses, lo justo para unas elecciones anticipadas donde Podemos puede ganar mucho más espacio que antes –con la ayuda indispensable de Ada Colau- y Esquerra y Junqueras podrá dar el sorpasso a Artur Más.

Para finalizar mi pequeña entrada: el PP como siempre, ninguna novedad, ni dentro ni fuera. Ciudadanos tocado y hundido. Podemos afilando el colmillo. No veo posible ningún pacto de estado, sobre todo si hay elecciones anticipadas en Cataluña. No veo posible ningún acuerdo posterior. Y ante el contexto de elecciones anticipadas Pablo Iglesias tiene que asumir tres retos importantes si quiere convertirse en oposición y voto útil: convencer de que un referéndum vinculante es la mejor opción para el problema catalán. Convencer a Alberto Garzón para unirse en una lista común, lejos de la influencia de la IU más inmovilista. Y convencernos de que su prioridad no es destruir al PSOE sino su llamada “ley de emergencia social”.

La historia de España está plagada de ejemplos en los cuales los políticos siempre han sido un buen reflejo de una sociedad ninguneada por su indolencia y analfabetismo, dentro de poco podremos comprobar si el camino que nos espera está sembrado de decepciones o se abre una nueva transición de verdadero empoderamiento ciudadano.