jueves, 3 de septiembre de 2015

¿Ameba o Arte? ¿Sopor o Creación? ¿Snob o Élite?

Qué desconsiderado por mi parte no escribir algo por el aniversario del nacimiento de Bukowski. 16 de agosto de 1920. Mejor tarde que nunca.
En su lápida pone: “Don't try", y de alguna manera es un buen resumen de todas sus incoherencias. Porque si pudiera destacar algo de él sería precisamente eso: siempre intentándolo, siempre escribiendo, un día tras otro, tras otro, tras otro… daba igual si trabajaba en una fábrica y llegaba después de un doble turno, daba igual la resaca, la falta del dinero para el alquiler, daban igual los zarpazos de las musas con vocación de puta… siempre estuvo intentándolo. No creía en sí mismo, eso llegó un poco demasiado tarde, pero si tenía esa pasión, esa necesidad de escribir todos los días, de llegar a algún lado con su literatura, quizás no hacía afuera, pero si hacía su propio interior helado. Quizás es una visión demasiado romántica, pero todos tenemos nuestros pequeños excesos.

En cualquier caso creo que la constancia es una de las virtudes más importantes de un escritor, conseguir dejar a un lado todas las excusas –y hay miles- y conseguir esa rutina que te impulsa a escribir todos los días a pesar del cansancio y las inclementes circunstancias. Puede que no tengas talento, puede que desde su atalaya snob los críticos te tachen de vulgar y aburrido. Pero hay mucha gente que olvida que el talento hay que descubrirlo, hay que moldearlo, hay que sacarlo fuera. Creo que todos, hasta el más mediocre de los escritores, tiene una historia dentro y una forma única de contarla, una pequeña chispa de transcendencia deseando ser filtrada al papel. Algo que nos define. Pero para llegar a ella hay que escribir, leer, escribir, leer, pensar en ello, creer que es posible. Intentarlo al menos.

Y da igual que herramienta utilices. Ask, Twitter, Facebook, Blogger, una libreta Moleskine que solo tú vas a leer, ¿qué importancia tiene? Precisamente lo que hay que perder es el miedo a escribir, a salir de tu zona de confort. No puedes esperar que la musa te toque con su epifanía espiritual. Estoy seguro de que Bukowski viviera todavía sería un hater, le encantaría la interacción de las redes sociales, poder escribir un poema de madrugada y que miles de desconocidos lo pudieran leer al segundo siguiente. Llegar cada vez a más gente. Pero para ello hace falta constancia. Pero siempre saldrán excusas: te sientes cansado, es demasiado pronto, demasiado tarde, estoy solo, estoy siempre acompañado, tengo un mal trabajo, no tengo trabajo, es demasiado íntimo, demasiado malo, demasiado… ¿nada? El miedo intentado justificarse.

Y volviendo sobre la vulgaridad, dime querido lector, ¿Bukowski te parece vulgar? ¿te parecen vulgares las fiestas donde se comportaba como un borracho enajenado, celoso, estúpido, agresivo? ¿Te parece vulgar la forma que tenía de destrozar amistades o relaciones al contar intimidades en sus poemas sin permiso? Y cómo trataba a sus  mujeres… ¿has leído “Mujeres”, te parece degradante o le redime? ¿Te parece vulgar su cara?
Claro que nos rodea la mierda sobrevalorada, está por todas partes, regurgitada mil veces, copiada y ensamblada en moda de poesía Twitter, o en novelas Wattpad cuya única virtud aparente es no tener demasiadas faltas de ortografía. Pero quizás de todo eso salga alguien que publique un libro. Y luego otro. Y quizás con suerte tenga talento y los cojones suficientes –u ovarios- para hacer algo diferente. Y brillará como la puta risa de los dioses.

Pero mientras, ¿qué? ¿Lo intentamos, buscamos algo más, damos ejemplo, sacamos un fanzine, nos autoeditamos, actualizamos nuestras redes sociales? ¿Qué hacemos, cómo, de qué manera? Porque da igual si sueñas con fanfarrias de fama y fortuna, o lo necesitas para no morir de vulgaridad, tienes que elegir, ¿Ameba o Arte? ¿Sopor o Creación? ¿Snob o Élite?

Y quizás no tengas talento, quizás nunca escribas nada realmente deslumbrante, quizás todo sea una gigantesca pérdida de tiempo, no lo sé, pero de lo que estoy totalmente seguro es que no haciendo nada solo consigues eso: NADA. Por eso, antes de tacharme de vulgar, de criticar dónde escribo, quizás deberías de pensar, ¿qué coño haces tú para ser mejor? El espejo es un lugar jodido, pero es el único que da las respuestas correctas. Piensa. Escribe. Vive.


***

Lanza los Dados (Charles Bukowski)

Si vas a intentarlo, ve hasta el final.
De otro modo, no empieces siquiera.

Si vas a intentarlo, ve hasta el final.
Tal vez suponga perder novias, esposas,
Parientes, empleos y quizá la cabeza.

Ve hasta el final.
Tal vez suponga no comer durante 3 o 4 días.

Tal vez suponga helarte
En el banco de un parque.

Tal vez supongo la cárcel,
Tal vez suponga mofas, desdén,
Aislamiento.

El aislamiento es la ventaja,
Todo lo demás es un modo
De poner a prueba tu resistencia,
Tus auténticas ganas de hacerlo.

Y lo harás a pesar del rechazo
Y las ínfimas probabilidades
Y será mejor que cualquier otra cosa
Que puedas imaginar.

Si vas a intentarlo, ve hasta el final.
No hay sensación parecida.

Estarás a solas con los dioses
Y las noches arderán en llamas.

Hazlo, hazlo, hazlo.

Hazlo.

Hasta el final.
Hasta el final.

Llevarás las riendas de la vida
Hasta la risa perfecta,

Es la única lucha digna que hay.

No hay comentarios:

Publicar un comentario